A la caza del material genético marciano

i existiera vida en Marte es posible que fuese parecida a la de la Tierra. No por casualidad, sino porque hace cuatro mil millones de años los dos planetas intercambiaron toneladas de material en forma de meteoritos. Dos figuras mediáticas, Jonathan Rothberg y Craig Venter, son la parte más visible de los equipos que ‘compiten’ para que el siguiente viaje de la NASA al planeta rojo lleve a bordo un secuenciador de ADN y ARN.

Reportaje publicado en SINC el 25 de febrero de 2013

Hay varios métodos para detectar si Marte alberga vida debajo de su superficie. El ideal, sin duda, sería enviar un nutrido grupo de científicos ataviados con bata blanca, escafandras y toda clase de artilugios.

Como el viaje aún es inviable, otra opción factible se perfila en el horizonte: una máquina que sea capaz de obtener material del suelo marciano, detectar el ADN o el ARN que pueda contener, secuenciarlo –leerlo– y enviar la información mediante ondas de radio de vuelta a la Tierra. Dos figuras muy mediáticas están detrás de este objetivo: Craig Venter y Jonathan Rothberg.

Región de Reull Vallis en Marte. / ESA/DLR/FU Berlin (G. Neukum)

Región de Reull Vallis en Marte. / ESA/DLR/FU Berlin (G. Neukum)

El científico y empresario Craig Venter, el mismo que en 2010 anunció que había creado vida sintética, anunció en una conferencia en Nueva York el pasado mes de octubre que su equipo ya está probando un secuenciador en el desierto de Mojave (EE UU) y se mostró totalmente convencido de que en Marte hay formas de vida basadas en ADN. ”Esto es así, cuando repitamos esta entrevista en 20 años lo veremos”, afirmó con contundencia al pasmado entrevistador.

Por otro lado, científicos del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT por sus siglas en inglés) y la Universidad de Harvard configuran el grupo de búsqueda de genomas extraterrestres (SET-G). Este proyecto, liderado por el biólogo molecular Gary Ruvkun y Maria Zuber, reconocida planetóloga, está financiado por la NASA desde el año 2003. “Parece ser que Venter cree que ha sido el primero en tener esta idea, pero creo que le ganamos desde hace ya más de una década cuando concebimos el proyecto”, afirma a SINC Ruvkun. Sigue leyendo